Diario Expreso, 22 de marzo del 2011

Un fanático del deporte y la historia
En la Universidad de Guayaquil dio clases de Administración.

Enseña Teoría de la Producción y Periodismo de Opinión en la Facso.



En su escritorio tiene una foto junto a su esposa, Lola Loor, y su hija, María Gabriela, quien es ingeniera en Hotelería y Turismo.

Alberto Sánchez Varas es periodista de oficio e ingeniero comercial de profesión. También es catedrático. Y un apasionado por la historia del Ecuador y Guayaquil, “que ha sido contada superficialmente o ignorada... sobre todo los hechos posteriores a la Independencia de la ciudad”, afirma el guayaquileño, que se va a incorporar a la Academia Nacional de Historia.

Es uno de los fundadores de la Confraternidad Camilo Destruge, que reúne a cerca de 15 historiadores. También es presidente de la Sociedad Dante Alighieri. Está a punto de concretar su aspiración de ser parte de esa importante entidad ecuatoriana. Esta es una de sus facetas. Tiene otras.

Como editor y jefe del departamento de publicaciones de la Universidad Católica porteña (UCSG), comanda el equipo que bimensualmente publica ‘Cronicatólica’, que es “el informativo general de las actividades universitarias”, explica. Y la revista semestral ‘Alternativas’, que presenta diversos temas e investigaciones.

El multidisciplinario profesional es un hombre de pocas palabras. Algo tímido, pero con mucho que contar. Está lleno de experiencias vividas en la radio, la televisión y los periódicos locales.

También en sus coberturas deportivas internacionales, como el campeonato internacional de tenis de mesa, que en 1973 se realizó en Beijing (China) y del que conserva un carné de cartón escrito en chino, cubierto con un forro plástico rojo. Gracias al periodismo “conozco todos los continentes, menos África”.

Protagonista de su historia

El primer programa en el que trabajó, a los 12 años, fue ‘Horizontes deportivos’, de Radio Atalaya. Actualmente, todos los domingos, a las 08:30, UCSG Radio transmite su espacio de entrevistas llamado ‘Un paseo por el tiempo’.

Su primer contacto con el mundo del deporte lo tuvo gracias a su padre, Alberto Sánchez Cavanna, quien fue vicepresidente de Barcelona Sporting Club (BSC). Él también es barcelonista, “no podría ser de otra manera”.

En Atalaya era el responsable de reunir y procesar la información que locutaban Ricardo Chacón, Ralph del Campo y Augusto Barreiro, en el único programa deportivo que había en Guayaquil (1958), señala. En aquel entonces cursaba el primer curso del Cristóbal Colón.

A los 14 años tuvo la oportunidad de dar sus pinitos en prensa escrita, escribiendo sobre deportes, bajo el mando de Manuel Mestanza, en diario El Telégrafo.

Después pasó a El Universo. “Trabajé con Jaime Rodríguez. Empecé en deportes, pero trabajé en todas las secciones hasta 1982”. Un año después volvió a El Telégrafo.

Luego le llegó la hora de incursionar en televisión. En Canal 10 (hoy TC Televisión) participó como comentarista en la primera transmisión deportiva en vivo que se realizó a finales de los años 60, asegura.

De esa faceta recuerda un triste episodio. Estaba en el estadio Modelo, transmitiendo el partido de fútbol entre las selecciones de Ecuador y Chile, cuando empezó a regarse el rumor de que el expresidente Jaime Roldós Aguilera había muerto en un accidente aéreo. Al confirmarse la noticia llamó desde el estadio al gerente del canal para pedirle autorización para informar al público. “Lo tuve que hacer por teléfono (convencional) porque no existían celulares”.

Triste, hizo un alto a la euforia del juego y comunicó que Roldós murió (24 de mayo de 1981). El partido fue suspendido momentáneamente, pero luego los futbolistas volvieron a la cancha de césped.

Después del 10 tuvo programas de opinión en los canales 3 y 7 de televisión por cable.

En su etapa como periodista deportivo se hizo amigo de los ecuatorianos Jorge “el Pibe” Bolaños y Alberto Spencer, destacados jugadores de fútbol que ya fallecieron.

Alberto Sánchez Varas aprovecha bien su tiempo. No se detiene. Está estudiando una maestría en Diseño Curricular en la Universidad de Guayaquil. Ya concluyó un diplomado. Divide su jornada entre las clases que dicta en la Facultad de Comunicación Social y su trabajo en la Católica.

Los Cavanna (su familia paterna) eran italianos que llegaron a Guayaquil. El primero arribó en 1880 e invitó a otros familiares. Mi abuela Giuseppina era hermana de Adele Cavanna, madre de Clara Bruno de Piana.

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